Y pensar que en realidad Kiko envidiaba al Chavo y el hombre no tenía nada

Por: Adel Adrián Lopez Montilla
Sentado en un bar escuché, en una canción, lo que siempre me había indagado, la frase del tema decía “Acuérdense que Kiko envidiaba al Chavo y no tenía nada”
La felicidad, el estar bien, sentirse cómodo, ser alegre, entusiasta, feliz, recochero, ameno, agradable y empático, no tiene nada que ver con lo material, es algo intangible, que no se puede medir, que no se ve, pero que muchos envidian.
Pero ojo, esto no quiere decir que esas personas que irradian ternura, pasión, sencillez, amabilidad y empatía, no se aburran, agobien, entristezcan y se pongan de mal genio, la diferencia la hacen cuando saben como anteponerse a las adversidades y volver a su estado natural.
Pero muchos se preguntarán ¿Qué tiene que ver Kiko, el Chavo, la felicidad y la envidia con este artículo?; bueno creo que mucho, en alguna etapa de nuestras vidas hemos visto o vivido en carne propia el por qué hay personas que lo tienen todo, pero irradian envidia, sin dejar a un lado el que no tiene nada, pero también sufre de este pecado.
La chupeta del Chavo es pequeña, entonces Kiko lo ve y trae una tres veces más grande, el balón del chavo es pequeño y Kiko trae uno enorme, la diferencia lo hace en la forma como el Chavo disfruta su balón por pequeño que sea y su chupeta por diminuta que parezca, Kiko solo vive en función de demostrar su poderío, así no le guste el dulce ni mucho menos el fútbol.
“La envidia es un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, sea en bienes, cualidades superiores u otra clase de cosas tangibles e intangibles. La RAE la ha definido como tristeza o pesar del bien ajeno, o como deseo de algo que no se posee”
Una gran enseñanza que nos deja la vecindad pero que es típico en nuestro entorno. A la larga todos vivimos en un mismo barril llamada tierra.
