Casi cuatro años con las puertas cerradas, el Palacio de Naín, “el burladero de Benítez”

Por: Adel Lopez Montilla
Los cordobeses que eligieron a Orlando Benítez como su gobernador, visionaron un Palacio de Naín de puertas abiertas, pero han pasado casi sus cuatro años de su mandato, entrar ahí es imposible, aún sigue cerrada para el pueblo en el gobierno de ahora le toca al pueblo.
Si las intenciones de Benítez era montar su aren, su burladero, escapatoria o escondite, lo encontró en las acabadas edificaciones de la gobernación de Córdoba, si por fuera se ve en mal estado, no queremos imaginar como estará su planta física en su interior.
La pandemia le cayó como anillo al dedo, no solo por la contratación directa a causa de la emergencia manifiesta, sino también porque se liberó de atender a los cordobeses. También es cierto que hay personas que se quejaron ya que al parecer cuando fueron recibidos en el despacho tuvieron que dejar el celular en un casillero, el propio tratamiento de bandidos.
Las restricciones y los protocolos de seguridad bajaron su intensidad, pero el Palacio de Naín a escasos meses de llegar nuevas elecciones siguen con el ingreso cerrado.
Atrás quedaron esos gobernadores que atendían a su pueblo en despacho y de ahí salían con soluciones o mentiras, pero eran recibidos.
Esperamos que el nuevo mandatario que administre a nuestro departamento rompa ese mal habito de cerrar puertas, destruir amistades y acabar partidos, si Martha Sáenz es señalada por los militantes del Partido Liberal como la gobernadora que los acabó políticamente, Orlando Benítez será recordado como al que se le dio la oportunidad de triunfar y levantar el trapo rojo, pero lo entrega casi al borde del exterminio.
